Cómo palpita tu vida de potencias inusitadas
Ahora que estás aquí junto
Después de que justo te has ido
Y sigues estando, con ese estar
Magnífico y calmo
De quien prescinde en lo sucesivo
Del uso de los verbos ser y estar.
Cómo contrasta tu vida
Plácidamente acompañada en el viaje
Por quienes no hemos ido
Y ni siquiera entrevisto
Allá
Donde ya te instalaste.
Una suma de dolores y bellezas
De llanto roto y de risas
Un puente de hilo y aguja
En esta orilla de los vivos.
¿Para qué ese puente en tu orilla
Donde ya no necesitas suelo?
Los gestos tiernos son siempre inútiles
Pero sólo de ellos vivimos.