Tanto que he sufrido, que me he dado al sufrir
y aún no he hecho perla, ni siquiera barrueco.
El grano de arena sigue siendo arena,
la rabia, en rabia pura sigue.
Sin belleza.
Nada se depura, nada se decanta
es el golpe seco, es la emoción sin modo
y sin modulación.
Sufrir de arena y no de perla,
sin aspiración de brillo
sin perfección de esfera,
con el grano, apenas
de la voz quebrada