una persona sensata buscaría resolver el problema
como quien cambia una llanta pinchada
o se quita con jabón y esponja una mancha
de salsa de tomate en la camisa blanca.
pero me fui desempersonando
y soy más el neumático sin aire
o la salsa que arruinó la prenda,
y me siento como que no tengo voz.
una masa sin entendimiento,
pero llena de la añoranza
de tu voz y de tus ojos.
no entiendo qué hice tan malo,
tan definitivamente abyecto.
aparte de manchar y desinflarme.